«Tienes que ponerle el mismo esfuerzo al build up que al drop»
La nueva categoría cambia las reglas del juego y M-Age quiere aprovecharlo.
M-Age llega a la Grand Beatbox Battle con algo que no había tenido hasta ahora: tiempo. Su clasificación mediante la wildcard Living a Lie, le ha abierto las puertas a una nueva categoría en la que tendrá entre 45 y 60 minutos para hacer lo que quiera. Sin restricciones, sin competición; hay vía libre para la creatividad del checo. El reto ahora pasa por conseguir una historia de principio a fin y conseguir que cada parte tenga algo que decir.
En esta entrevista, M-Age se adentra en el proceso de preparar un show tan largo. Desde encontrar la idea inicial hasta encajar canciones, transiciones y emociones en un mismo track. También habla de su relación con las batallas, de por qué se siente más cómodo cuando puede centrarse en hacer música y de la libertad que supone tener, por primera vez, un escenario en el que puede ser completamente él mismo.

Joan Garcia: Te has clasificado a la GBB mediante una wildcard llamada Living a Lie. ¿Cómo ha sido el proceso de creación de esta pieza?
M-Age: Hice el beat hace uno o dos años. Lo usé para la Kickback Battle, pero claro, una versión únicamente de Loopstation de la que luego cogería los acordes y la estructura; los sonidos cambiaron muchísimo de una a otra. Recuerdo que en la Kickback me disfruté mucho esta canción. Después de este evento vi la categoría de producer, donde aceptaban a dos personas y no había casi restricciones. ¡Podías hacer lo que quisieras! Tenías que hacer una canción producida conservando unos ciertos elementos en directo. Yo dejé algunos elementos en directo, pero la mayor parte era simplemente producción y la verdad es que me divertí un montón creándola.
Fue una wildcard de último minuto. Cuando se trata de la música, siempre lo hago todo a último minuto, la verdad. Una semana antes del cierre de wildcards me pongo superconcentrado y dedicándole muchas horas para acabar la pieza y poder enviarla. Tenía más o menos dos minutos de la wildcard, pero estaba como “Okay, ¿cómo voy a hacer esto?”. Por ejemplo, la introducción de Living a Lie la hice dos horas antes de empezar la grabación. Necesitaba algo que conectara el silencio con unos acordes que parecía que estuvieran creciendo. Al final me decanté por lo que me sonaba bien. Las competiciones con inscripción mediante wildcard me empujan a acabar mis ideas porque tengo como 50 ideas en el Ableton que están ahí cogiendo polvo. Les queda solamente el último 5%, pero ese 5% es muy molesto la mayoría de las veces. Muchas veces no es tanto la creación, sino los pequeños detalles, la mezcla…
J.G.- A raíz de lo que comentabas: ¿El hecho de hacerlo a última hora te hace dudar más de lo que haces? ¿O confías en todo momento?
M: Creo que toda creación podría ser mejor. Siempre. Pero tiene que haber un momento en el que lo aceptes y digas “Okay, podría ser mejor, pero así es ahora y me gusta”. Había un par de cosas de la mezcla que quizás habría hecho diferente, especialmente en la voz o en el diseño de sonido, pero es algo que ni siquiera creo que la gente se haya dado cuenta, o que incluso la versión que hice les haya gustado más. Es que todas esas cosas son muy subjetivas. Creo que no tiene mucho sentido tener una perspectiva tan ultra profesional. Simplemente haz lo que te nazca y lo que sientas correcto; y no te centres en si podría ser un 0.005% mejor. Es complicado saber cuando parar. Sin embargo, a mí me sale bastante natural la mayoría de las veces: cuando estoy contento con cómo suena mi track sé que me tengo que decir “Okay, no quiero que me vuelva a ocurrir. No quiero sobreproducirlo otra vez, así que lo dejaré así como está”. Por supuesto, si vengo tres meses después probablemente tendré más claro las cosas que fallan y las cambiaré, pero ese acercamiento es diferente.
J.G.- En este nuevo formato, los participantes tendrán que preparar un set de entre 45 y 60 minutos. ¿Cómo cambia tu manera de pensar la música cuando sabes que tienes que mantener la atención del público durante tanto tiempo?
M: Es incluso mejor de lo que yo pensaba al principio. La música debería tener una historia con un inicio y un final, y obviamente, cuanto más largo es el set más complejo resulta. Sin embargo, creo que para contar una historia tan larga tienes que tomar muchas decisiones sobre cómo quieres que suene cada parte de tu track, por lo que es un gran reto. No será perfecto, eso seguro, pero será lo que yo sienta correcto en el momento. Puede que lo vea en 5 años y diga “¡Por dios! ¿Qué es esto?” pero por ahora me gusta, así que intento seguir esta visión. Mi objetivo principal es disfrutarlo.
J.G.- Cuando empiezas a construir un tema, ¿qué suele aparecer primero: una melodía, un ritmo, un sonido, una emoción…?
M: Mi creatividad suele venir de escuchar diferentes medios. Mi creatividad siempre viene de aquello diferente que encuentro interesante. Respecto de lo que viene primero en la creación, diría que los acordes normalmente, pero tampoco tengo una respuesta clara para ello. No siempre son los acordes principales, simplemente unos acordes que me gustan. Después veo dónde puede entrar esa progresión y cómo puedo construir una canción sobre ellos. Luego suele venir una melodía, que surge siempre de la improvisación. Mis dos formas principales de hacer melodías son improvisar con el piano o con la voz y, de hecho, estas formas suelen resultar en melodías totalmente distintas. Pero sí, el punto de partida suelen ser unos acordes.

J.G.- ¿Qué habilidad crees que cobra más importancia en Producer, que quizá en loopstation solo no importa tanto?
M: En Producer tienes que ponerle el mismo esfuerzo al build up [subida antes del drop] que al drop [parte donde rompe la canción]. En batallas puedes salirte con la tuya, porque tienes un drop espectacular y te da más igual el build up, pero en un set de 50 minutos no puedes dejar partes sin trabajar. Tienes que pensar en estructuras más complejas. Para mí crear una ronda de 3:30 minutos es “Tengo una idea y voy a ver cómo puedo trabajar alrededor de ella”, pero en un set tan largo importan más las decisiones que dejar que el sonido haga lo suyo.
Es crucial seguir una historia en estos sets. Ya tengo muchas canciones, pero como quedan dos meses todavía estoy preparando cómo quiero que sea todo. ¿Qué quiero? ¿Qué historia quiero contar? Creo que eso es super importante: pensar no solo en el sonido que quieres hacer, sino ver desde fuera todo el track y decir “¿Qué quiero que la gente sienta en esta parte? ¿Y en esta otra?” Creo que las decisiones conscientes son mucho más importantes en este set que en las rondas de 3:30.
J.G.- ¿Qué diferencia hay entre preparar una actuación para ser juzgada y preparar una actuación cuyo objetivo principal es hacer disfrutar a la gente?
M: Yo nunca lo vi así, la verdad, pero puedo entender totalmente que otros loopers puedan verlo así. Yo nunca intenté complacer a los jueces: siempre intenté complacerme a mí mismo. De hecho, siempre me enfadaban un poco las restricciones que había en la competición, pero ahora… ¡Ya no las tengo! Este set voy a ser 100% yo. Tomo la responsabilidad total y absoluta de todo lo que pase en el set, lo cual da un poco de miedo pero también es muy ilusionante. La diferencia principal es que ahora, si algo va mal en cuanto a la estructura, es mi culpa. Pero está todo bien, podré lidiar con ello [ríe].
J.G.- Cuando empezaste a hacer el set, ¿A qué aspecto le diste más importancia? Que el público baile, que el público se sorprenda, que conecten emocionalmente…
M: La conexión emocional diría que es lo más importante para mí. Hacer que la gente sienta lo que quiero mostrar. Por supuesto, a veces no será exactamente lo que quiero enseñar, pero creo que si plasmo bien las emociones que quiero que sientan puedo encontrar la forma de conectar con ellos. Ese ha sido siempre mi objetivo: hacer una historia de inicio a fin. El potencial es muy grande. Tienes 45 minutos para hacer lo que te dé la gana. Hay infinitas formas de hacerlo. Otra cosa muy importante para mí ha sido escribir en una hoja mis pensamientos. Es muy importante tener un sitio seguro donde guardar tus ideas; si pretendes confiar en tu memoria… no siempre reproduce tu idea como la tenías al principio. Además, así es mucho más sencillo organizarse, especialmente en este set de tantísimos tracks. No puedes tener un set de 45 minutos en la cabeza: tienes que ir trabajando poco a poco, parte por parte y luego ir uniendo las piezas. Ahora, gracias a escribir mis ideas, tengo muchas opciones para el set. Ahora me toca conectarlas, va a ser como hacer un puzle. Tengo que encontrar transiciones buenas para que vayan entrando y saliendo los temas. Pueden ser transiciones mediante sonidos, mediante texturas… pero lo que más me motiva es todo lo relativo a los acordes: ¿Cómo voy a transportar la tonalidad de una canción a otra? A eso también le quiero meter mucha caña. Va a ser todo un desafío, pero estoy preparado para ello.

J.G.- ¿Cómo haces frente al hecho de estar cerca de una hora performando? ¿Te causa más presión o más relajación?
M: Yo creo que me causa más relajación. Las batallas siempre me han causado demasiado estrés, es por ello que nunca las he buscado demasiado. Es una tarea muy diferente. Mi punto siempre ha sido intentar enseñar la mejor música. Esto puede ganar batallas, pero también puede ser una táctica mala, pues hay gente que se centra mucho en dar las mejores respuestas, en estar en el momento, en faltar al respeto al oponente y todos estos temas. Ese nunca ha sido mi objetivo. Es por eso que creo que la mejor forma de expresar mi arte es mediante estos sets más largos.
J.G.- ¿Crees que este Producer Showcase puede convertirse en una parte importante del futuro de la GBB?
M: Tiene potencial para ser un muy buen show y para enseñar artistas increíbles, pero no sé cómo de conectado quiere estar Swissbeatbox al mundo de la producción musical. Es un espectro superdiferente. Yo estoy muy contento de tener esta oportunidad, es muy especial porque he crecido en la comunidad del Loopstation, viendo a toda esta gente crecer y va a ser brutal verles en persona. Esta oportunidad para enseñar mi música es increíble. Ahora, ¿Que si esto es conectable a la audiencia beatboxer? Veremos… El publico del beatbox está muy abierto a escuchar nuevos sonidos: hay estilos muy diferentes incluso entre los beatboxers. Creo que puede ser una buena toma de contacto para Swissbeatbox, van a haber un montón de showcases este año y yo, personalmente, me alegro. Creo que permitir que algunos beatboxers y loopers tengan su show es un muy buen paso para la comunidad; además, esto ayudará a que posteriormente les contraten fuera del mundo del beatbox y así no tengan que obligarse a batallar. Algo que hagas en batallas no creo que sea trasladable a tus propios shows, así que creo que estamos tomando una buena dirección.



