«Si eres un looper de verdad, la gente debe poder ver lo que haces»

TiONEB comenta su preparación para la GBB, la evolución del Loopstation y sus consecuencias.

El pasado 20 de julio a las 16:00, tuve la oportunidad de entrevistar a TiONEB mediante una videollamada. Tras ocho años alejado de la Grand Beatbox Battle, el francés volverá a competir este septiembre con una propuesta que desafía muchas de las tendencias actuales del Loopstation.

En esta conversación habla sobre su regreso a la GBB, su proceso creativo y la evolución de una categoría que está viviendo un cambio de identidad. Una reflexión sincera sobre competición, tecnología y el futuro del live looping.

Joan Garcia: Te has clasificado a la GBB mediante una wildcard llamada Now or Ever. ¿Qué significa para ti haber clasificado con una RC-202 compitiendo contra MK2?

TiONEB: La verdad, no tiene un significado en concreto. Siempre utilizo la RC-202 para mis proyectos. La razón por la que no utilizo el último modelo es sencilla: la MK2 no me representa. No me representa a mí y tampoco representa mi trabajo, porque mis rutinas suelen estar basadas en lo que mi voz, mi cuerpo y mi mente puede hacer… Yo soy el sequencer. Yo soy el auto-tune.

Estoy muy feliz de actuar solamente con dos tracks. Sé que parece un hándicap, y probablemente lo es, pero se acerca más a lo que realmente soy. Participar con la MK2 sería ahogarme en un océano de posibilidades que no son para mí.

La idea de hacer una wildcard nació de las ganas de enseñar mi nueva canción. Además, cuando vi que estaba abierto el periodo de Wildcards tenía muchas ganas de mostrar algo diferente al resto, y para ser honestos… no creía que iba a entrar; creía que iba a quedar en un buen puesto: 8, 10, 12… pero no me esperaba el segundo lugar para nada. Estoy muy, muy feliz.

J.G.- Han pasado 8 años desde la última vez que pisaste el escenario de la GBB. ¿Por qué volver ahora?

T: Porque por primera vez en mucho tiempo, he tenido el tiempo para ello. La vida me ha llevado por un camino en el que tuve que aprender muchísimas cosas. He tenido que sufrir, he tenido que cambiar… Ahora estoy entrando en una nueva etapa, o al menos me siento como tal… Entonces se presentó la ocasión y fui con todo a por ello. Es mi forma de vivir, intento vivir el presente tanto como puedo.

Siempre me decía a mi mismo que no iba a participar en la GBB a menos que las estrellas se alinearan. Para mí, este año las estrellas se han alineado. Antes de clasificarme para la GBB, ya tenía muchas ganas de hacer nuevas canciones; gracias a este evento he tenido la excusa perfecta y 6 meses para hacerlas. Es un incentivo gigantesco para crear arte, porque tengo un objetivo.

J.G.- ¿Qué buscas transmitir con las rondas que estás preparando para la GBB?

T: Busco expresarme y expresar las canciones que han pasado por mí, porque realmente no creo que estemos creando nada. Creo que la música y el arte es algo que captas del éter [del aire, del universo, de un lugar intangible] y si eres lo suficientemente bueno y puedes hacerlo con tu propio estilo, entonces será una pieza que valga la pena compartir. Creo que las rutinas que estoy haciendo ahora sí que valen la pena. Así que eso, realmente no quiero expresar nada en concreto, sólo quiero hacerlo bien y jugar con las ideas… Y también partir el culo a algún competidor [ríe].

Es una broma, pero bueno, también tengo mi lado batallero y el hecho de crear —o recibir— estas canciones para hacerlas en batallas las hace diferentes, me hace ser más intenso. Quiero batallas de verdad, quiero hacer mis canciones en un mood batallero. Es lo mismo que intenté hacer las últimas veces pero la diferencia radica en que en ese entonces no tenía tiempo para prepararme bien. En mi primera GBB me enteré de que participaba a mes y medio del evento; en mi segunda GBB mi hijo acababa de nacer… Así que no, en definitiva no tuve nada de tiempo. Esta vez estoy muy metido. Quiero ejecutar mis rondas tal y como lo tengo planeado.

J.G.- Después de tantos años viendo el beatbox evolucionar, ¿qué sientes que ha cambiado más en el Loopstation?

T: En mi opinión los cambios no han ido tanto con la habilidad de cada uno, sino más con la evolución del equipo musical que utilizamos. La diferencia entre el Loopy Pro y la RC-505 MK2 es abismal. El cambio es espectacular, pero de algún modo te impide esforzarte.

Al inicio de la escena del loop tenías que ser tu propio secuenciador, obviamente tenías herramientas que loopeaban [convertían en bucle] pero tenías que hacerlo en el momento exacto. Ahora que han llegado los secuenciadores sólo tienes que hacer cualquier sonido y la máquina hará por ti el resto. Por ello, no creo que sea tu groove.

Por un lado, el Loopstation ha evolucionado de una manera impresionante, pero a la vez —en mi opinión— ha perdido un poco su propósito y se ha convertido en algo diferente. Lo que escuchamos ahora en batallas de loop no es del todo live looping. Las notas las dicta un auto-tune, o un Osc-Bot que encontrará la nota que buscas y la transformará en un perfecto acorde. Todo está automatizado, no puedes hacerlo mal.

En el momento en que usas el secuenciador para hacer el beat, ya no estás loopeando realmente, ya no estás haciendo beatbox: estás secuenciando sonidos separados. ¿Estás haciendo producción en directo? Sin duda. ¿Estás loopeando en directo? No estoy seguro.

No quiero que parezca que estoy diciendo que algunos de los competidores no hagan loopstation en directo, pero el meta [estrategias más eficientes] está claro: grabas 4 o 5 sonidos y el resto lo haces con las manos. Antes absolutamente todo venía de tu boca y de tu cabeza.

J.G.- Totalmente. Si me permites la reflexión, creo que con la MK2 y su evolución pertinente hacia algo más automático, nos estamos acercando más a un evento de música electrónica que a un evento de beatbox. En mi opinión toda evolución es necesaria, pero quizá estamos eligiendo un camino incorrecto: produciendo música somos increíbles pero haciendo beatbox somos imparables. Lo que nos diferencia es nuestra habilidad para hacer beatbox, no para producir. ¿Qué opinas al respecto?

T: Creo que es un argumento totalmente válido, y al mismo tiempo, creo que es algo que se va a regular solo. Mira a Bizkit, acaba de ganar la Vokal Total utilizando la MK1. Sin auto-tune, sin Osc-Bot, sin nada. La gente se ha empezado a dar cuenta de que el atributo específico que tiene el sonido del beatbox y el groove del beatbox —el «movimiento» del beat que está hecho por ti y no por una máquina— es tremendamente importante. Le da una vibra especial, le da personalidad al sonido.

Por poner un ejemplo, Raje es mi polo opuesto en términos de cómo construimos y cómo hacemos música, pero respeto muchísimo lo que hace. Él hace un trabajo de sound design espectacular y tengo mucho respeto por cómo busca maneras de crear sus piezas con unos sonidos tan refinados. Sin embargo, creo que si quieres estar en el stage y hacer looping en directo, tienes que tomar una decisión en algún punto: si eres un looper de verdad la gente debe poder ver lo que haces.

También creo que el hecho de ser un looper de verdad te da más versatilidad fuera del mundo del beatbox. El estilo más electrónico, más duro, del que hablamos sólo te servirá para hacerlo en discotecas o en raves, porque en estas situaciones a la gente le da igual que lo hagas con tu voz. Entonces, mola mucho ese estilo, pero creo que conforme se baje del stage la gente no le va a ver como un beatboxer o un looper, sino como un DJ. Por todo esto, creo que se avecina un cambio. La gente va a decir “Ok, la tecnología es divertida, es buena, pero es necesario que haya un poco de ti dentro de tu música”.

J.G.- ¿Cuáles son tus objetivos para esta GBB?

T: Mi principal objetivo es reparar el pasado. Una de mis mayores cagadas en escenario es actualmente mi video más visto: la final de la GBB 2017. Tiene como 20 o 30 millones de visitas. Entonces, incluso si no gano, quiero hacerlo bien. Quiero realizar las canciones exactamente tal y como lo tengo planeado. Ese sería mi principal objetivo. Además, sé que si lo hago bien mi música conectará con el público.

J.G.- ¿Qué crees que marcará la diferencia entre un buen competidor y un campeón en esta edición?

T: Creo que el campeón va a tener que enseñar de todo este año. Un ejemplo de ello es Martin Benati el año pasado, lo hizo muy, muy bien: enseñó su habilidad con la voz, el beatbox, la producción, drops espectaculares… Creo que los jueces van a buscar eso, especialmente con este panel tan diverso.

Primero tenemos a Bizkit que le gusta el loop real, por lo que creo que si enseñas tu fuerza y tu técnica con el Loopstation, le va a gustar. Por otro lado tenemos a SyJo que, aunque esté un poco más orientado hacia el estilo ‘sound design’ y quizá le pueden gustar más las rutinas de Raje, Martin [Benati] o Nils, creo que también es un looper; un looper de verdad. Creo que no está tan metido en el meta, tiene su estilo propio, por lo que creo que es capaz de ver todo. Mantengo esta opinión con Yaswede y con Zhang Ze. Este último es cantante, es un artista, es un creador y creo que le gustan las canciones limpias.

En definitiva, creo que para esta edición el ganador va a tener que mostrar de todo. Va a tener que ser muy versátil y a la vez impresionar, por supuesto. Y obviamente, creo que no va a valer con repetir cosas de años pasados, los jueces van a esperar todo lo del año pasado más nuevo repertorio, nuevos wows, nuevos «¿Cómo rayos ha hecho esto?»

J.G.- Si pudieras viajar al día después de la GBB, ¿qué te gustaría poder decir sobre tu actuación?

T: Me encantaría poder decir que sentí el momento, lo agarré e hice algo bueno. Por supuesto, me encantaría poder decir que me quedé con el público pero creo que si agarro bien el presente y ejecuto correctamente, eso va a venir solo. Y lo mismo con los jueces, creo yo.

Gane o pierda, no quiero mirar atrás y decir “¡Ah! ¡La he cagado en esta parte! ¡La he cagado en esta otra!”. No quiero esto. He trabajado muy duro desde el día 1. Le meto caña todos los días e incluso si no estoy en casa estoy trabajando en textos, o en mis piezas, aunque sea desde mi cabeza. Este evento es muy importante para mí porque me encantan mis nuevos tracks. Me muero de ganas de enseñarlos.

J.G.- Ahora que comentabas todo el trabajo que le pones a tu preparación, ¿tienes una aproximación de las horas que le estás dedicando al día?

T: Si estoy en casa y mi hijo está en el colegio, que era el caso hasta hace unos días, estoy con la máquina unas tres o cuatro horas por día. Pero en mi cabeza, 16 horas al día.

J.G.- Ahora me gustaría hablar un poco de tu faceta como organizador. Para el que no lo sepa, además de un excelente beatboxer, eres también organizador de la Florida Beatbox Battle. ¿Qué es lo que más te gusta de organizar este campeonato?

T: Sin duda, ver las sonrisas de la gente. Ver gente venir de todo el mundo e irse con una sonrisa es… increíble. También me llena las sonrisas de los participantes. Los invitamos como artistas, así que queremos que se sientan bien y creo que lo cumplimos. Les damos tiempo en el stage la tarde de antes, para que puedan sentirse cómodos y darlo todo en las batallas.

Es la vibra en general. Me siento un poco presionado cada año porque además de crearlo todo también tengo que hacer una creación para la noche, pero… la noche del sábado siempre es increíble. Estoy sintiendo el momento, me siento vivo. Cuando acaba, veo las sonrisas y siento que he hecho lo que tenía que hacer. En definitiva, todo va sobre ver las sonrisas en la cara de la gente.

J.G.- ¿Ser organizador ha cambiado la forma en la que vives las competiciones cuando eres tú quien está sobre el escenario?

T: Nunca lo había pensado, pero por supuesto lo debe haber hecho porque al final soy la suma de todas mis experiencias. Una cosa en que me ha ayudado es a sentirme con más confianza porque antes de ser organizador me sentía un poco solo. Estaba como en una burbuja por así decirlo. Empezar con la organización de eventos me permitió volver al mundo después de tiempos difíciles.

El primer proyecto que creé fue la Underground Beatbox Battle, una batalla mensual que se daba en Toulouse. Ahora ya no está a mi cargo, Kenozen cogió las riendas y hasta hoy en día siguen habiendo batallas cada dos o tres meses. Es muy guay, la verdad. Esto fue lo que realmente me metió dentro de la comunidad de beatbox y me dio fuerza y confianza, por lo que asumo que esos aspectos me ayudan cada día en el stage.

J.G.- ¿Qué te motiva a ganar la GBB?

T: Hacer algo que nunca se ha hecho. Empiezo el evento con esta especie de hándicap voluntario que es mi pequeño Loopstation y quiero demostrar que no importa la máquina. Un track, dos tracks, cuatro tracks, seis tracks… Si estás en sintonía contigo mismo y con quien eres de verdad puedes hacer mucho a partir de muy poco. Es por eso que me pongo este reto. También creo que es por este motivo por el que no me estreso; me estreso porque quiero hacerlo bien y no cagarla, pero no me estoy estresando por el resultado porque no es como “Oh, ¡Tengo que ganar! ¡Tengo que ganar!” es como, “¿Cómo demonios me las apaño con esta mierda?”. Y eso me encanta porque me inspira a trabajar más y a empujar los límites. Si tuviera un dispositivo mayor —como la MK2— no estaría tan inspirado ni tan motivado. Es tan difícil que necesito intentarlo. Vale la pena intentarlo porque cuando trabajas mucho en algo difícil, en teoría da frutos. Así que veremos si es así.