Cuatro años después, el Mundial vuelve cargado de novedades

Hace tan solo 16 días se cumplían tres años desde el último mundial organizado por Beatbox Battle y… ¿Qué mejor forma de celebrarlo que anunciando su regreso? ¡La séptima edición del Beatbox Battle World Championship ya está aquí!

Tras seis ediciones en Alemania, World Beatbox Championship se ha decidido a dar el salto hacia un nuevo capítulo internacional. Durante tres días consecutivos, cuyas fechas todavía no se conocen, Copenhague se convertirá en el epicentro del beatbox a nivel mundial. La organización explica que “Copenhague representa la creatividad, sostenibilidad e innovación —valores que refleja la evolución del beatbox moderno— y la fuerte cultura vocal de Dinamarca la convierte en escenario natural para nuestro próximo capítulo”

En estos tres días veremos artistas de más de 50 países competir en 6 categorías distintas: Solo, Solo Femenino, Tag Team, Crew, Loopstation Voice y Vocal Scratch, además de los Showcases “estilo concierto” y los talleres y actividades para la comunidad. Más allá de las categorías ya conocidas, hay ciertos aspectos a los que vale la pena echarle un vistazo de una forma más profunda.

En primer lugar, habrá un cambio en cuanto al beatbox femenino. Este año, las beatboxers podrán competir tanto en la Solo Open Category como en la Solo Female Category, dos categorías que convivirán por primera vez dentro del campeonato. La Solo Open Category estará abierta a participantes de cualquier género, mientras que la Solo Female Category estará reservada exclusivamente a mujeres. Es un gran cambio que habrá que tener en cuenta cuando se dé el evento… ¡Quién sabe si nos encontraremos un Pe4enkata VS FootboxG!

Uno de los temas de los que más se habla en el panorama del beatbox es la digitalización y hermetización del Loopstation. Pues bien, Beatbox Battle ha movido ficha en este debate apoyando la vuelta a un looping más entendible y priorizando el live-looping sobre la producción musical. En la categoría Loopstation Voice se deja claro que va a ser “Loopstation con efectos limitados y un especial énfasis en la habilidad vocal en directo”. Todavía no se saben las medidas que se tomarán en esta categoría para que se cumpla esta máxima, pero desde luego, es una declaración de intenciones total.

Por último, cabe destacar la continuidad de la categoría Vocal Scratch. Bee Low y su equipo siguen apostando por una disciplina que dejó muy buenas sensaciones en su debut durante la última edición, consolidando así su presencia dentro del campeonato. No ha ocurrido lo mismo con la categoría Special Sound, que desaparece del programa en esta séptima edición y deja paso a un formato competitivo algo más acotado.

Claro está que cada vez que Beatbox Battle nos da una hoja, los beatboxers escribimos historia: desde Joel Turner en 2005, pasando por figuras como ZeDe, Skiller, Alem y Alexinho, hasta llegar a FootboxG, vigente campeón. Y no es solamente cuestión de los competidores, sino también del público, el ambiente y la comunidad. Esta vez no será menos, no sólo por el imparable crecimiento de la comunidad, sino que además Bee Low nos comentó en una entrevista que la producción dará un salto de calidad gracias a un equipo profesional que trabaja desde Copenhague. Todo apunta, por tanto, a que esta séptima edición no solo será recordada por lo que ocurra sobre el escenario, sino también por la experiencia que se construya alrededor de él.

La llegada del World Beatbox Championship a Copenhague no supone únicamente un cambio de escenario, sino el comienzo de una nueva etapa para el beatbox internacional. Con una apuesta clara por la igualdad, la recuperación de la esencia del live-looping y una producción más ambiciosa, esta edición tiene todos los ingredientes para marcar un antes y un después. Si algo ha demostrado la historia de este campeonato es que cada edición acaba dejando su huella en la evolución de la disciplina, y todo apunta a que Copenhague seguirá esa misma senda. Ahora solo queda esperar a que se enciendan los focos, los beatboxers salgan al escenario y, una vez más, la comunidad vuelva a escribir la historia.