«Los errores que haces son imperceptibles»

El marfileño explica cómo estructura sus entrenamientos, prepara nuevas texturas y afronta la presión de competir sin convertir la victoria en una obsesión.

Patbox afronta su primera Grand Beatbox Battle tras conseguir en la Florida Beatbox Battle la victoria que llevaba persiguiendo desde 2023. El marfileño llega al escenario mundial con una identidad cada vez más definida, marcada por la influencia del Coupé-décalé y el Baile Funk, y con la confianza reforzada por una preparación en la que ha aprendido a centrarse en sus puntos fuertes sin compararse con el resto. Ahora, su objetivo pasa por ampliar su repertorio de sonidos, salir de su zona de confort y comprobar hasta dónde puede llevar su particular estilo.

En esta conversación, Patbox habla de la importancia que han tenido sus amigos en su evolución, de su método de entrenamiento y de la relación que ha construido con los errores y la presión competitiva. También reflexiona sobre sus raíces marfileñas y la influencia del Coupé-décalé en su música, sus ganas de enfrentarse a estilos opuestos al suyo y una ambición que, más allá de ganar, pasa por demostrar que es posible llegar a lo más alto siendo fiel a una identidad propia.

Patbox batallando contra Doobsama en la NUE25 (Fotografía: R’Ocean Music)

Joan Garcia: Te has clasificado a la GBB por tu victoria en la Florida Beatbox Battle. ¿Qué ha significado para ti este triunfo?

Patbox: Significa muchísimo. Es el mayor evento que he ganado. Trabajé un montón, mejoré un montón y dio su fruto. Tuve que trabajar un montón en creer en mí mismo y además, un montón de amigos beatboxers me ayudaron mucho a mejorar mis rutinas. Llevaba mucho tiempo queriendo ganar la Florida, desde el 2023 más o menos.

J.G.-  Comentabas que has trabajado mucho el creer en ti: ¿Cómo ha sido este aspecto de tu entrenamiento?

P: Los beatboxers están constantemente progresando y todos tienen sus puntos fuertes y sus puntos débiles. El problema viene cuando nos empezamos a comparar con el de al lado. Eso es muy malo para nosotros. Entonces, necesité enfatizar mis puntos fuertes y trabajar en lo que ya tenía en lugar de compararme y estar como “¡Oh, no! ¡Él puede hacer esto y yo no». Trabajé en mis cualidades, en mi originalidad… En mis puntos fuertes. Sobre todo fue eso, trabajar mucho en lo que ya soy bueno y disfrutando del proceso de creación de nuevas rutinas sin ponerme demasiada presión sobre los hombros.

Puede sonar como algo de dibujos animados, “¡Cree en tí mismo con el poder de la amistad!”, pero mis amigos realmente fueron una ayuda gigante porque ellos conocen mis puntos fuertes mejor que yo. Hubo muchos beatboxers que me ayudaron: River’, Alexinho, Martin Benati… me decían “Bro, puedes ganar esto. Vas a ganarlo”. Fue un gran boost.

J.G.- ¿Cómo es un día de preparación para la GBB con patbox?

P: No hay un día específico. Cuando tengo tiempo entreno todo lo que puedo. Suele ser cuando vuelvo de trabajar, si no estoy echando una siesta o llamando a mis amigos, uso este tiempo libre en entrenar. Entonces, si vuelvo a casa a las seis, digo: “Vale, me pongo de seis a diez”, en ese momento pongo el modo avión [pone el modo avión para mostrármelo sin pensar que esa acción apagaría el punto de acceso con el que estaba compartiendo datos al ordenador y la llamada se corta. Tras unas risas, seguimos con la entrevista.]

Como venía diciendo, cuando me pongo a entrenar me concentro en cosas específicas que quiero mejorar: ciertos patrones, ciertas texturas… Luego hay otros días en los que me centro más en ver batallas e inspirarme, siempre dentro de mi propio estilo. Me inspiro mucho con los flows que hace la gente, me guío mucho por el flow. Me encanta explorar nuevos géneros musicales, escucho muchos estilos africanos, se nota mucho en mi estilo. También me inspiro muchísimo del Baile Funk y en general de estilos brasileños.

Patbox batallando contra Epos en la NUE25 (Fotografía: R’Ocean Music)

J.G.- Tu estilo está influenciado en parte por la Coupé-décalé. ¿Qué significa para ti este género junto con sus raíces?

P: Llevo escuchando Coupé-décalé toda la vida porque soy de Costa de Marfil. Mi madre es de Costa de Marfil y mi padre es mestizo: mitad marfileño, mitad francés. Esas son mis raíces, así que he estado escuchando la Coupé-décalé toda mi vida. Estoy seguro de que conocéis alguna canción de este género, como… ¡Magic System! Seguro que lo conocéis. La Coupé-décalé es un estilo de música afrobeat nacido en las discotecas parisinas creado por marfileños sobre los 2000. Con el tiempo se volvió muy popular. Yo tomé inspiración en este estilo porque es muy bouncy [saltarín, energético], con mucho flow… y porque no ha sido implementado en la comunidad beatboxer. La primera vez que escuché a alguien hacer beatbox con Coupé-Décalé fue a Eden, un beatboxer —probablemente el mejor— de Costa de Marfil. Hacía beats con mucho flow y yo dije “¡Rayos! ¡Yo quiero hacer esto!”.

En 2021 empecé a implementarlo en mi beatbox y lo fui mejorando. En 2023 descubrí el Baile Funk y me di cuenta de que eran estilos muy compatibles; así que hice mi primera rutina de Coupé-décalé y Baile Funk. Cuando la empecé a hacer en escenarios me hizo ganar bastantes batallas y bastantes primeros lugares en eliminatorias. Yo sabía que estaba funcionando: a la gente le gustaba. Entonces dije: “Quizá debería convertirlo en mi estilo principal. En mi identidad”. Y así lo hice, a día de hoy es mi flow característico. Yo sé que en un futuro la gente se inspirará mucho en la Coupé-décalé. De hecho, ya está sucediendo con Julard, con PacMax… Ganaron la GBB con mi estilo. [ríe y recalca que se trata de una broma]

J.G.- ¿Hay algún aspecto en específico que hayas decidido mejorar de cara a esta competición?

P: Sí. Quiero concentrarme un poco más en las texturas y las variaciones de lo que ya tengo. Esta es la parte que más tiempo me lleva, porque siempre me ha costado mucho encontrar nuevos sonidos. Todo lo fácil que me resulta encontrar nuevos flows, pasa al contrario a la hora de encontrar combos o sonidos nuevos. Sobre todo sonidos especiales, todo aquello que hace que la grada diga “¡Wow!” solo con el sonido, no con el flow. Por ejemplo, estoy practicando mucho mi vibration bass. No sé si lo usaré en mis rutinas, pero quiero hacer que mi estilo sea más completo. Hay muchos beatboxers que se enfocan en sus puntos fuertes; es mi caso, pero también quiero mejorar en aquello que se me da mal. Así que estoy haciendo mucho freestyle, estoy intentando sacar nuevos combos, estoy intentando salir de mi zona de confort.

J.G.- ¿Hay algún competidor con el que tengas especialmente ganas de cruzarte en la GBB? ¿Por qué?

P: Diría que me gustaría batallar contra cualquiera. Diría que no me importa, pero creo que para mi crecimiento, me vendría bien batallar contra un beatboxer que sea lo absolutamente opuesto a mí. Blackroll, por ejemplo. Kaji también sería una buena opción. Además de un beatboxer opuesto, también tengo muchas ganas de obtener mi venganza contra unos cuantos como PacMax, G-Wizz

Patbox batallando contra Izen (Fotografía: Florida Beatbox Battle)

J.G.- En unos días estarás compitiendo en la Entrebeats: ¿Cómo te planteas este evento sabiendo que en breves tienes la competición más prestigiosa del mundo?

P: A ver, no es solo por eso, pero la verdad es que me funciona como entrenamiento para la GBB. Me encantaría que los vídeos se subieran después de la GBB, pero es algo que no puedo controlar, así que tampoco me preocupa. Quiero prepararme y probar mis rondas. No creo que sean las mismas, pero tendrán una gran parte de ellas. Uno de mis principales objetivos es ver cómo reaccionan los jueces a mis nuevas rondas. Recuerdo que vi la reacción-análisis que me hizo Zekka sobre la Florida y aprendí muchísimo. Él va a ser uno de los jueces de la Entrebeats, así que voy a aprender un montón de este evento. Quiero ver si nota un cambio desde la Florida, sobre todo en la limpieza de los sonidos.

J.G.- En relación a los entrenamientos para la GBB: ¿Qué haces cuando tienes uno de esos días en los que nada te sale bien? ¿Cómo consigues lidiar con estas situaciones?

P: Siendo organizado. Tengo una hoja donde me apunto cosas que tengo que trabajar, así que aunque no tenga ideas o no esté inspirado ese día, siempre tengo algo en lo que trabajar. Intento entrenar de una forma en que no afecte a mi progresión, por lo que puedo seguir evolucionando incluso si no tengo ideas. Hay muchos beatboxers —Julard, por ejemplo— que para entrenar simplemente hacen beatbox: sin papel, sin objetivos y sin nada. Hacen freestyle y mejoran muchísimo de este modo. Es muy simple, pero el problema viene cuando no tienen inspiración, en este momento dejan de hacer beatbox. Yo intento tener un cierto grado de disciplina, de forma que siempre tenga algo que entrenar. Cuando entreno, no sólo estoy practicando en general, estoy centrado en una única cosa.

J.G.- ¿Cómo ha cambiado tu relación con los errores desde que empezaste a competir a este nivel?

P: Hay muchos beatboxers que batallan y cuando acaban, se van a casa, se ven su propia batalla una y otra vez y dicen: “¡Dios, cuántos fallos!”. Yo con el tiempo me he dado cuenta de que los errores que haces son imperceptibles para casi todos. Especialmente en mi caso porque cuando cometo errores suelo mantener el tempo, por lo que la gente no se suele dar cuenta. De hecho, si cometes un error pero te mantienes a tempo, casi que no es un error. En ese momento diré “¡Ah, mierda! ¡La he cagado!” pero todo el mundo dirá “Ok, no está limpio”. El público siempre va a recordar la mejor parte. Pongamos un ejemplo: mi batalla contra Stitch en la Florida Beatbox Battle. Mi primer drop se quedó en la memoria de muchísima gente, mientras que se olvidaron de que la había cagado un montón en el segundo drop. El público estaba como “Meh, no es una parte buena”, pero no procesaron que era un error. Cuando te das cuenta de esto estás en paz contigo mismo. Si haces errores que no son gigantes, a nadie le importa. Si no haces errores de tempo, a nadie le importa.

Patbox proclamándose campeón de la NUE25 (Fotografía: R’Ocean Music)

J.G.- Más allá del resultado, ¿con qué sentirías que la GBB ha sido un éxito para ti?

P: Si hice todas mis rondas a un nivel cercano a la perfección. Como comentaba, si hago errores está todo bien, pero obviamente me gustaría no hacer errores. Quiero sentir que, incluso si pierdo, lo he hecho lo mejor que he podido. Mi objetivo es ese, por lo que si no paso las eliminatorias pero he hecho lo que tenía en mente a la perfección, estaré contento. Incluso si me roban [ríe]. Soy un tío muy chill [relajado, tranquilo].

J.G.- ¿Qué te motiva a ganar la GBB?

P: Tengo respuestas contradictorias. Mi objetivo no es ganar la GBB y ser el mejor beatboxer en la tierra. Me tomo este evento como una gran oportunidad para expresarme y para hacer a la gente disfrutar con lo que hago. Quiero que descubran mi estilo de beatbox, mi estilo de música… Pero al mismo tiempo, sé de muchísima gente que me ha dicho que un día podría llegar a ganar la GBB; muchos de la comunidad francesa, pero no son los únicos. Eso me hace querer demostrar más de lo que quería en un principio.

También me hace cuestionarme ciertas cosas… ¿Qué pasaría si ganase la GBB con Coupé-décalé? Si gano con un estilo no convencional en la escena, sería como cuando Codfish ganó con su buen canto y su bajo… o como Martin Benati ganando con toda su teoría y conocimiento musical. Quiero ganar con algo diferente. No quiero ser el mejor en términos generales, quiero ser tan bueno en algunas cosas en particular que sean realmente extraordinarias. Esta es la razón por la que quiero ganar la GBB. Quiero ver si es posible ganar con mi estilo.

Conozco muchos beatboxers que están como “¡Este año voy a ganar!” y tienen todo su mindset metido en la victoria. Toda su vida es la victoria. No daré nombres, pero sí: que básicamente viven para esto. Yo no quiero ser así. Yo soy un tío chill, no quiero tantas cosas rondándome por la cabeza. La vida es muy larga, así que tampoco descarto cambiar el mindset para un futuro: quizá con mucho feedback y mucha motivación de repente me vuelvo más competitivo, pero por el momento solo quiero ser lo suficientemente competitivo como para hacerlo bien en el escenario y cargarme a algún oponente.