«Pude ganar la GBB, pero no hice el counter»

Una charla con BlackRoll sobre su entrenamiento, la presión de compaginar preparación y trabajo, y de la espinita que se le quedó en la GBB 25.

BlackRoll afronta una nueva Grand Beatbox Battle después de convertir las lecciones de su última participación en una hoja de ruta para esta edición. Tras conseguir el tercer puesto en la GBB 25, el italiano llega al escenario mundial con una preparación más concentrada, un repertorio de sonidos más amplio y una idea clara: no volver a cometer los mismos errores. La experiencia frente a Wing le dejó una espinita que ahora afronta con la intención de ser más flexible y dejar espacio a la improvisación dentro de sus rondas.

Con el beatbox como trabajo a tiempo completo, BlackRoll ha tenido que encontrar el equilibrio entre los shows, los viajes y el entrenamiento. En esta conversación, habla de su evolución desde la GBB 25, del proceso creativo de sus nuevas rutinas y de la presión de competir al máximo nivel, además de reflexionar sobre el factor suerte y su ambición por convertirse en el primer italiano en ganar el campeonato.

BlackRoll en su eliminatoria de la GBB25. (Fotografía: Waruobeat)

Joan Garcia: Te has clasificado a la GBB por conseguir el tercer puesto en la GBB25, ¿Cómo valoras tu actuación en dicho evento?

BlackRoll: Estoy muy feliz con mi actuación. Pude enseñar todas mis rutinas lo cual es un premio increíble. El escenario de la GBB es otra cosa. Es diferente de todos los otros torneos en los que he estado. En términos de ejecución, podría haber ejecutado mejor, pero aprendí muchísimo de este evento. Aun habiendo quedado tercero, estoy super contento con el resultado. De hecho, casi mejor haber quedado tercero, porque así no tengo la presión de tener que ganar todo a lo que me presente.

J.G.- Ahora que decías que habías aprendido mucho de la GBB 25, ¿Tienes algunos aspectos en concreto en la mente?

B: Pues me vienen dos aspectos a la cabeza. El primer aprendizaje es que no me debo concentrar en los sonidos que ya sé hacer. Para esta GBB estoy trabajando muchísimo en sonidos que nunca he usado, así lograré tener más variedad en cada ronda. Busco la variedad porque me he dado cuenta de que en la GBB 25 todas mis rondas eran buenas, pero a veces se hacían repetitivas. Para mí no lo eran, pero entendí que era por una falta de sonidos en mi repertorio: incluso si las rutinas tenían un proceso de creación totalmente distinto, mi abanico de sonidos las hacía sonar parecidas. Eso creo que es uno de mis puntos débiles. Entonces, en la GBB aprendí que hacer siempre el sonido que funciona perfectamente en el escenario no era una buena opción y que debía encontrar elementos que hicieran de mi ronda una ronda única.

En segundo lugar aprendí que no siempre tienes que seguir tu plan. Podría haberle hecho un counter a Wing, pero decidí que no, que quería hacer la ronda tal y como la había practicado. Debí haberle hecho el counter. Tengo claro que si este año encuentro el sitio para hacer un counter y sé que va a funcionar, voy a ir a por ello. Es complicado, porque hay muchos factores: tienes que pensar rapidísimo, tienes que estar seguro de que vas a hacer un buen counter, y además saber que si no haces el counter igual pierdes la batalla es una presión grande. Así que es complicado, pero este año no quiero ser tan estricto con el plan.

J.G.- Hablemos de tu preparación para la GBB: ¿Estás siguiendo alguna rutina, o algunos hábitos que te ayuden a mantenerte concentrado? ¿Cómo es esta parte organizativa de la preparación?

B: Lo primero, el beatbox es mi trabajo a tiempo completo. Este verano he actuado en un montón de shows, festivales… Este año he entrenado bastantes menos horas que el año pasado, pero más concentrado. Por ejemplo, el año pasado entrenaba aproximadamente 6 horas al día; este año entreno dos horas al día pero sin móvil, grabándome un montón… Tampoco tengo una rutina específica, puesto que cada uno de mis días es muy diferente del anterior: quizá actúo por la noche, quizá actúo por la mañana, estoy viajando muchísimo… pero siempre intento encontrar dos horas en las que pueda estar a full con el beatbox. Cada día intento mejorar un poquito todas mis canciones, aunque sea un poquito. Así, todas las rutinas están en constante evolución.

Y por cierto, también he empezado a pensar más sobre cómo construir un balance en mis rutinas. Ahora intento no meterle tantísima caña a la voz durante el día. El año pasado me di cuenta de que me quedé sin voz muchas veces, no pude hacer algunos sonidos porque mi voz no estaba perfecta así que este año he empezado a cuidar más mi voz y a tener en cuenta cómo uso la voz en mi beatbox.

J.G.- Qué interesante. Y en lo que respecta al interior de estas dos horas de entrenamiento, ¿Hay algún método específico?

B: Tengo un montón de audios en mi móvil con muchísimas ideas. Entonces, cuando tengo en mente el tipo de rutina que quiero empezar, selecciono unas cuantas ideas que vayan con ese estilo. En este momento, empiezo a hacer freestyle [improvisación] con este material hasta que me salen nuevas ideas que estén dentro del marco de lo que quiero hacer y, a partir de ahí, a construir alrededor de estos cimientos.

En lo que me estoy centrando en esta preparación es que cada rutina tenga unos sonidos totalmente diferentes. Sobra decir que el bombo, la caja y este tipo de elementos se repetirán, pero quiero conseguir que todas las canciones sean totalmente diferentes. Estoy super contento con cómo va este proceso, la verdad, tengo muchísimas ganas de enseñar mis rutinas.

BlackRoll batallando contra NaPoM. (Fotografía: Waruobeat)

J.G.- Si comparas cómo llegas este año con tu última GBB, ¿qué ha cambiado en ti?

R: Este año sé más de cómo desarrollar mis rutinas y cómo crear rondas totalmente diferentes las unas de las otras. En la GBB, incluso siendo el mejor, dependes mucho de con quién te toca batallar; por ejemplo, el año pasado me tocaron NaPoM, Wing y Kaji. Pues bien, estoy bastante seguro de que si me llega a tocar un beatboxer menos ‘fresco’ que Wing habría llegado a la final. Esto es la GBB, aunque vayas superpreparado hay un factor de suerte: los emparejamientos son totalmente aleatorios.

Para mí FootboxG, River’ o D-Low van a ser top 1 de eliminatorias. Lo puedo decir incluso antes de que sucedan. Pero pongamos que los tres la cagan en alguna parte de la ronda y D-Low —por ejemplo— cae al último lugar. Resulta que Kaji es top 1 en eliminatorias y la primera batalla es D-Low contra Kaji. Ni siquiera hacer una gran eliminatoria te asegura un buen emparejamiento, así que el factor de suerte es muy grande.

J.G.- Cuando se trata de potencia, eres uno de los mejores del mundo. ¿Cómo entrenas este aspecto de tu beatbox?

B: Depende mucho del sonido. La mayoría de mis sonidos principales ya no los entreno, porque creo que ya los tengo muy potentes. Sin embargo, recuerdo que cuando no era tan bueno en potencia, simplemente empujaba mi cuerpo un montón hasta conseguir esta potencia. La posición del sonido también es clave: yo hago todos los sonidos en posiciones diferentes de las que se suelen usar y esto me permite llevarlos a otro nivel.

Por otro lado, cuando encuentro un combo nuevo con unos sonidos a los que no estoy muy acostumbrado, siempre intento encontrar el balance entre la potencia y el sonido. Por ejemplo, si hago este sonido [hace una Spit Snare], sé que no va a sonar tan fuerte como los otros, por lo que lo intento llevar al extremo de la potencia para que suene suficientemente consistente respecto de los otros sonidos. Entonces, cuando ejecuto el combo tengo que prestarle especial atención a este sonido en concreto para que no se quede atrás.

Es muy bueno ser potente, pero si hay un limitador en el sistema de sonido… No estoy muerto, pero definitvamente no sonaré tan fuerte como debería. Recuerdo que en la GBB 24 —no estoy seguro de si fue esta edición, pero creo que sí— había un limitador y sonaba bien, pero definitivamente no estaba sonando fuerte. Así que sí: ser potente te da muchísimo, pero sigues dependiendo del sonido del evento: si te ponen un limitador… Estás jodido.

J.G.- Durante la preparación para algo importante, siempre vienen pensamientos negativos en algún momento. Y si fallo… y si mis rondas no son suficientemente buenas… ¿Cómo gestionas estos pensamientos?

B: Depende muchísimo. Sobre febrero pensé que debía abandonar. Febrero, abril, por esos meses mi mentalidad respecto de la GBB se vino abajo y creía que tenía que abandonar la competición. Era demasiada presión, demasiado estrés y yo estaba haciendo demasiadas cosas. Cuando te tienes que preparar para un evento así de grande tienes que invertir una gran cantidad de horas y además, es muy triste decirlo, pero desde un punto de vista económico es mucho más rentable invertir todo este tiempo en shows fuera de lo competitivo que en la GBB. Sacas mucho más dinero. Pero la idea es que yo veo la GBB como un currículum, así que paré un día y dije “venga, va, vamos allá con todo”.

Es que la cosa es que compites en un evento en el que tienes que ser tu mejor versión y enfrentarte a otros 15 beatboxers de todo el mundo que también están en su mejor versión y… ¡Igual ni siquiera pasas las eliminatorias! En la GBB 24 no pasé por tan solo un punto y luego un juez me dijo que me puso muy abajo porque no tenía carisma, en mi mente era como… ¿Qué coj…? He estado entrenando seis meses, he hecho agacharse y luego saltar a la sala entera… ¿Y me dices que no tengo carisma? Obviamente cuando lo oí me dio un bajón importante, pero luego hablé con todos los italianos y me dijeron “va, tienes que competir, que es en europa, vendrán todos los italiano a verte…”. Me motivaron un montón y ahora estoy más activo que nunca. Estoy superagradecido con los italianos que me ayudaron. Además me motiva mucho estar en una GBB en la que está D-Low, FootboxG y River’. Es la GBB más difícil de las que he participado, así que me lo tomo como un reto pesonal. Estoy en mi mejor versión, así que creo que tengo más posibilidades este año —aun con el tremendo roster que hay que el año pasado.

BlackRoll en su eliminatoria de la GBB25. (Fotografía: Waruobeat)

J.G.- ¿Estás disfrutando tu proceso de preparación para la GBB?

B: Sí y no. Sí porque me empuja a encontrar cosas nuevas. Nuevos elementos, nuevos sonidos… estoy muy ilusionado con todo lo que encuentro. Estoy como “Okay, puedo destruirlos a todos con esto” [ríe]. Pero por otro lado, es muy estresante cuando tienes que hacer muchas otras cosas además de entrenar. A mí me gustaría entrenar mucho más, pero no tengo el tiempo, así que es un poco frustrante.

Hay una cosa que me planteo muchísimas veces en mi cabeza. Desde un punto de vista económico, si se pudiera conseguir de alguna forma —con un sponsor, o algo parecido— pagar mensualmente para entrenar para la GBB, sería muchísimo más… A ver, esto no va tanto sobre dinero, sino sobre el estrés que genera compaginar el entrenamiento para la GBB con tener que ganarse el pan de cada día. Yo he dicho que no a muchos shows que me han ofrecido para tener más tiempo de entrenamiento. Entonces, si cada beatboxer tuviera un pago mensual de, por ejemplo, 2000 euros para actuar en la GBB como un atleta, estoy seguro de que todos los beatboxers se matarían por entrar a la GBB. Volverían Zekka, Colaps… ¡Todos volverían! Porque el tema está en que inviertes muchísimo tiempo en algo que puede salir bien, pero también puede salir mal… hacerlo una vez está estupendo, pero con 35 años no puedes decir “vamos a entrenar para la GBB” porque no es sostenible. La GBB es increíble, es una experiencia que recomiendo a todo el mundo, todo el mundo debería probar alguna vez a participar; pero si haces los pros y contras… No sé si te sale rentable.

J.G.- Más allá del beatbox, ¿qué aficiones o actividades forman parte de tu día a día?

B: Pues yo antes era muy gamer. Le daba durísimo. En general, le doy durísimo a todo lo que hago en mi vida, la verdad. Ahora no juego mucho, pero siempre caen unas partidas con mis amigos en el PC o en la Xbox 360. También edito vídeos, salgo con mis amigos… Ahora salgo poco por ahí a pasar el rato si se trata de razones fuera del beatbox, saldré unas 3 veces al mes aproximadamente. Es que estoy muy concentrado en la GBB, así que cuando salgo suele ser para hacer shows o para hacer beatbox en la calle cuando tengo tiempo. Una vez a la semana voy a entrenar a casa de Joker, un beatboxer italiano muy amigo mío. También suelo ir a casa de Cappe, otro italiano muy amigo mío, así que sí; cuando salgo por ahí suele ser para entrenar para la GBB, para hacer beatbox en la calle… Todo relacionado con el beatbox.

Una de mis mayores pasiones es la creación de contenido. Es algo que realmente amo, pero los años en los que me he clasificado a la GBB, no he subido nada desde el día que en que me seleccionaron hasta el día del evento. De hecho, si ves mi perfil de Instagram, puedes ver que está muchísimo menos activo de lo que estaba en diciembre. Antes hacía un vídeo cada dos días, ahora subo un vídeo a la semana con suerte.

J.G.- ¿Contra quién te gustaría batallar?

R:Me gustaría batallar contra D-Low. Sería como batallar contra Messi en el campeonato del mundo y eso me flipa. Definitivamente D-Low, aunque sea por la experiencia y poder decir que yo batallé contra D-Low, porque honestamente, no sé si querrá participar en muchos más torneos, así que… ¡Bueno, mi símil con Messi toma fuerza! Los dos están en la etapa final de su carrera, no sabemos cuántas batallas les quedan, así que sería increíble enfrentarme a él. También me fliparían FootboxG y River’ porque tengo una revancha pendiente con ambos. Creo que es imposible enfrentarse a River’ a FootboxG y a D-Low, pero también es imposible no enfrentarse a ninguno: alguno me tocará en semis segurísimo. Y estoy muy seguro de que un pez gordo va a perder en la primera batalla. No sé quién, pero tengo ese presentimiento. De hecho, voy a hacer un vídeo en mi canal de YouTube con todas mis predicciones para la GBB. Se publicará el día posterior a la GBB.

J.G.- ¿Qué te motiva a ganar la GBB?

R: Es algo que realmente quiero tener en el currículum, quiero tener un campeonato del mundo. Por otro lado, empecé a hacer beatbox viendo vídeos en YouTube y el campeonato que siempre veía era la GBB, así que formar parte de este evento en Solo es un placer gigante. Otro factor que me motiva es que podría ser el primer italiano ganando la GBB… y tío, también porque es algo que tengo dentro y que quiero sacar; quiero decir: “Joder, lo he hecho”. Si gano este año quiero una estatua en mi pueblo que ponga “Este tío ganó la GBB” [ríe]. No, pero fuera bromas, uno nunca sabe si va a ganar la GBB. En tu cabeza lo puedes decir y puedes creerlo, pero nunca se sabe. Por ejemplo, el año pasado si tomas todas las rondas de cada participante yo estoy bastante seguro de que podría haber ganado la GBB, pero depende mucho de la colocación de las rondas y de factores externos. El año pasado pude ganar la GBB, pero no hice el counter, la cagué y no pasa absolutamente nada.