“El beatbox me ha dado una razón para vivir”
De la inseguridad personal a la cima del beatbox mundial
El pasado 24 de enero tuve la oportunidad de entrevistar a River’ justo después de su taller. River es un beatboxer franco-colombiano de 26 años que ya se ha consolidado como una de las figuras más influyentes de la escena internacional. Con una técnica excepcional y una enorme identidad musical, ya ha ganado varias de las competiciones más prestigiosas del mundo.
Prueba de esta consolidación como figura referente es su palmarés, donde destacan los siguientes logros:
- Campeón de la 7 to Smoke (GBB) 2025
- Campeón de la Grand Beatbox Battle 2023 en la categoría Solo
- Campeón de la Grand Beatbox Battle 2023 en la categoría Tag Team
- Campeón de la Vokal Total 2023
- Campeón Bayreuth Beatbox Battle 2021
- Campeón de la International Throwdown 2020
- Campeón de la Florida Beatbox Festival 2020
- Campeón de La Cup Online 2020
Y muchísimos más trofeos…
A través de esta entrevista, River’ repasa su trayectoria, comparte su visión crítica sobre la competición y reflexiona sobre el impacto profundo que el beatbox ha tenido en su vida personal y artística.

Reportero de Spanish Beatbox: ¿Cómo descubriste el beatbox? ¿Cómo empezó a surgir en tí el interés por este arte?
River’: Yo conocí el beatbox sobre 2011. Todo nace un día en que un amigo decide enseñarme un vídeo del campeonato del mundo 2012. Creo que fue Skiller contra Reeps One, o Skiller contra Alem, no lo recuerdo bien. Yo me quedé loco, recuerdo que estaba como “pero realmente se puede hacer eso? ¿Por qué nadie me lo había dicho?”. Entonces me puse a practicar un poquito y tomó más lugar en mi vida a partir de este momento.
S.B.- Cuando empezaste a tomarte el beatbox en serio, ¿te imaginabas llegando al nivel y al lugar en el que estás ahora, o fue algo que se fue dando sin planearlo?
R: Creo que tuve objetivos un poco grandes al principio: quería ser campeón de Francia muy rápido, incluso en un momento en que no tenía ni de lejos el nivel para serlo. Además también entra el factor de la ilusión que conlleva empezar en el beatbox, estás con la confianza por las nubes y crees que eres el mejor. Después hay un periodo de desilusión, de darte cuenta de todo el camino que hay que hacer y es precisamente en este momento donde hay que seguir adelante y aprender de verdad. Así que, sí, definitivamente tuve la ambición de ser campeón de Francia demasiado pronto.
S.B.- En estos últimos años has evolucionado a una velocidad brutal. ¿Dirías que ha sido más por entrenar como un loco o por fomentar la inspiración de forma menos agresiva?
R: Depende de los periodos. Realmente son los dos, creo que hay un periodo donde descubres, te inspiras, aprendes todos los sonidos que puedes; eres una esponja. Y hay otro momento donde te calmas un poquito y vas escogiendo lo que quieres añadir a tu estilo, porque tu estilo se define más. Ahora estoy en este periodo.
Ahora he vuelto a entrenar mucho en casa, pero hacía casi dos años que ya no entrenaba tanto como antes. Especialmente después de la GBB, que es un nivel de presión enorme… había entrenado tanto, durante esta preparación que ya estaba en modo “ay, quiero hacer otra cosa, dejadme tranquilo” [ríe].
S.B.- ¿En tu preparación para la GBB tenías alguna rutina de entreno en específico?
R: En mi preparación para la GBB entrenaba al menos dos horas al día. Esos eran los días flojos, pero de media probablemente unas cuatro horas por día. Algunos días en los que no tenía nada que hacer me podía ir hasta ocho. Estaba loco. Cabe destacar que cuando digo entrenamiento, no es solo ocho horas de beatbox, es: dos horas de beatbox, después mirar competiciones, estudiar y escuchar música, estudiar a mis oponentes, cómo me voy a mover en el escenario, composición… Todo eso también es entrenamiento.
S.B.- ¿Qué ha significado para ti tu proclamación como campeón de la GBB? ¿Has notado un cambio en ti o en tu forma de ver las cosas?
R: Sí y no. Había sido mi objetivo desde hacía tanto tiempo que me costó un poquito procesarlo. Es tanto tiempo de entrenamiento y sacrificio en tu vida personal que cuando llega… es algo completamente indescriptible. Estar en el escenario, sentir tu mano que se levanta… era brutal. De hecho, incluso te voy a decir que no me gusta mucho recordar este momento. No me gusta hacerlo porque era tan intenso, era tanto estrés que saliendo de mi cuerpo de una vez que parece casi un sueño. No parece real este momento cuando lo recuerdo.
Ahora es cuando me he dado cuenta de que ganar competiciones no te hace necesariamente feliz en la vida, hay que gestionar también tu lado personal. Ahora que voy a competir en la GBB estoy intentando gestionar un poco mejor los dos. Quiero estar a tope en la competición sin dejar de lado mi vida personal.

S.B.- A pesar de ser uno de los mejores del mundo en cuanto a técnica, tu estilo se caracteriza por una gran musicalidad. ¿De dónde surge la inspiración para crear piezas tan musicales, complejas y diferentes?
R: La inspiración surge principalmente de la música; escucho mucha música. Me gusta descubrir nuevos géneros y suelo tomar de inspiración algunos géneros que no son muy comunes en el mundo del beatbox, por eso creo que la gente dice que destaca un poco. Tomo inspiración de bossa nova, música brasilera, jazz, neo soul, dubstep… Pero del dubstep bueno, de los años 2010. Me gusta mucho escuchar estilos de música ricos melódicamente, es decir, que toman caminos melódicos y armónicos diferentes de lo que se suele escuchar. En general, me inspiro en muchos artistas que no son lo que esperas escuchar en una batalla y entonces, intento mezclar estas inspiraciones con mis técnicas más batalleras, siempre que esté creando para batallar; si no es para batalla, simplemente lo intento hacer más bonito.
S.B.- Tu nombre artístico siempre ha sido River’, sin embargo, parece que estos últimos años le has dado una vuelta de tuerca y lo has evolucionado a toda una marca y una relación simbólica con el agua, el río, el mar… ¿Qué significa para ti el nombre “River’”?
R: Pues mira, River fue un nombre que escogí sin ninguna razón particular, sencillamente necesitaba un nombre para los campeonatos de Francia y un amigo me propuso River por un personaje de una serie que ni siquiera me he visto. En ese entonces me dije, “por ahora dejo este y luego ya lo cambiaré” y al final aquí estamos, 10 años más tarde y sigo igual.
Con el pasar del tiempo me di cuenta de lo bien que cuadraba el nombre conmigo. Me gusta mucho todo lo que está relacionado con el flow, el agua, el hecho de adaptarse, el hecho de que el agua puede ser algo muy calmado y al mismo tiempo destructor… hay muchas cosas simbólicas en este concepto. Escogí mi nombre sin ninguna razón, pero le encontré razones más tarde, así que al final me lo terminé quedando.
S.B.- A partir de tu consolidación como figura referente en el mundo del beatbox has empezado a juzgar batallas por todo el mundo. ¿Cómo llevas esta nueva faceta?
Me encanta. Es muy interesante porque te ofrece diferentes ventajas. En primer lugar, te permite viajar y conocer muchas culturas diferentes; he tenido la suerte de juzgar en Canadá, Estados Unidos, China, Japón, en muchos lugares de Europa también… Además, no es simplemente el placer de conocer otros lugares, también es muy interesante conocer los beatboxers de cada país y cómo hay pequeños cambios en el estilo de beatbox dependiendo del lugar del mundo en el que te encuentres.
A propósito, quería comentar que me parece que hay una uniformización del estilo en el beatbox. Creo que los estilos que hay repartidos por todo el mundo se parecen más entre ellos de lo que se parecían, por ejemplo, hace 20 años. En ese entonces todo el mundo tenía estilos muy distintos; no había tanto internet, entonces la gente aprendía por su lado. Ahora todo el mundo aprende las mismas técnicas. Y bueno, volviendo a la pregunta, me gusta mucho juzgar, no es como escuchar la batalla como público, estás muy atento, analizas las técnicas… es como un juego, pero a la vez es mucha responsabilidad, porque tienes que analizar correctamente y tener un buen criterio a la hora de votar. Hace trabajar mucho tu cerebro. Cuando hay buenas batallas es muy interesante.
S.B.- Y poniéndonos más específicos… ¿Qué es lo que más valoras en una batalla?
Hay cosas que pueden atraerme más, pero no debe influenciarme mucho como juez. Me ha pasado varias veces que veo un beatboxer que personalmente me gusta más que su contrincante, pero si el contrincante llena más los criterios, tengo que votar por el segundo beatboxer. Creo que tampoco puedes juzgar objetivamente al 100%, pero sí que intento dejar mis gustos personales de lado tanto como puedo.

S.B.- Ha sido un año muy movido para ti. Mucho beatbox, mucho viaje, mucha aventura y también mucho cambio. Ahora que ha terminado; ¿Cómo definirías tu 2025?
Mi 2025… Wow. Ha sido un año bien lleno de desafíos, un año bien complicado, un año de transición diría. Me mudé a París para seguir adelante con mis proyectos artísticos, lo quería hacer desde hacía mucho tiempo. Y bueno, no voy a entrar en detalles, pero me mudé cuatro veces en cinco meses. Fue un periodo de inestabilidad, pero bueno, este periodo también estaba lleno de momentos brutales que estaba viviendo con el beatbox, mucho viaje también. Finalmente terminó bien con la GBB en Tokio, con la 7 to Smoke, con nuevas perspectivas, por fin instalado en París… fue un año de transición para desarrollar mi proyecto artístico mejor y estar en las mejores condiciones.
S.B.- Uno de los aspectos que quería aportar a estas entrevistas era conocer, aunque fuese un poquito, al beatboxer a nivel personal, dar un enfoque más humano. Entonces, si bien ya conocemos a River’, ¿Qué hay de Enzo? ¿Qué hace Enzo en su vida diaria?
Me encanta cocinar; me gusta hacer comida rica, me gusta comer bien. También estoy jugando al Zelda Breath of The Wild, sé que salió hace casi 10 años, pero tengo una (Nintendo) Switch ahora, así que estoy contento; estoy jugando y divirtiéndome. Por otro lado, estoy aprendiendo producción musical con Ableton, porque me encanta la música, y obviamente, también invierto mucho tiempo en escuchar música. Leo mucho manga y mucho libro, y también me flipa ir al cine: hace poco ví Father Mother Sister Brother de Jim Jarmusch, que me encantó. Por supuesto, también me encanta ver a mis amigos. Y bueno, entreno mucho la verdad, y más ahora que estoy de vuelta con el puro entrenamiento de beatbox

S.B.- Recientemente he estado escribiendo y reflexionando sobre el beatbox. Para resumir, en mi último artículo hablé de que creo que en ocasiones la competición nos hace olvidar el significado real del beatbox; una forma de arte libre, sin reglas y para disfrutar, no para agobiarse. Creo que, de igual manera que ciertas personas disfrutan el hecho de competir y todo lo que conlleva, otras se pierden entre la competición y se olvidan de todas las otras opciones que te sugiere el beatbox. ¿Crees que la competición está deformando la definición del beatbox? ¿Cuál es tu experiencia al respecto?
Es complicado. Es una muy buena pregunta. Primero: no tengo ningún problema con las batallas. Amo las batallas, de hecho estoy batallando actualmente. Me encanta este ejercicio y me parece que es algo muy estimulante, muy estratégico… Además ese lado competidor es muy importante para el mundo del beatbox, casi toda la cultura gira alrededor de esto. Las batallas son una opción brutal para aquellos beatboxers que quieren definir su nivel. Pienso que soy bueno, vale, me presento al Campeonato de España y digo “ok, estoy a este nivel” o “uy, tengo que trabajar esto”, es muy importante tener esta dinámica, te ayuda a ser consciente de tu nivel. También es muy bacano simplemente por el simple placer de jugar, porque al final las batallas son un juego, es estrategia, es algo muy estimulante.
Para mí el problema radica en que es casi la única opción dada a los jóvenes beatboxers. Yo personalmente empecé a hacer beatbox diciendo “quiero batallar como Skiller y Alem”, pero también “quiero hacer shows como Reeps One que toca durante una hora o como Gene Shinozaki que toca con instrumentos”. Para ser honesto, esa situación que describes la ví hace poco: si gano una 7 to Smoke todo el mundo me manda mensajes y me dice “¡Genial, vuelves a la GBB!”, pero si hago un show de dos horas con invitados en Japón —como hice en febrero— ahí ya no hay tantas felicitaciones ni tanto alboroto. Esto es simplemente porque la cultura vive así, todo gira alrededor de las batallas y no se valora tanto el aspecto artístico.
Antes comentabas que las batallas no están hechas para todo el mundo, y tienes toda la razón. Mira, por ejemplo, Show-Go a pesar de ser un buen competidor, no ha ganado ninguna batalla mayor, y sin embargo es un beatboxer excepcional, de los mejores del mundo en mi opinión. Show-Go tuvo que mostrarse de una manera que le correspondía a él, y no la que el mundo esperaba ver. En vídeo es mucho más completo e interesante de lo que podía hacer en batallas en mi opinión. Incluso Reeps (One) que es un competidor increíble, top 1 o top 3 de los mejores de todos los tiempos innegociablemente, pero nunca ha ganado una batalla mayor.
No se trata solo de batallar, no hay que bloquearse en esta idea de volver a hacer batallas todo el rato. Es curioso decir esto justo cuando vuelvo a la GBB, pero yo lo hago por diversas razones, no quiero estar toda mi vida persiguiendo este concepto de seguir batallando, el objetivo es también existir en otro lugares al mismo nivel; que diferentes universos se crucen. Me parece más interesante que siempre querer ganar.
Me parece que las batallas tienen que seguir, amo las batallas, simplemente me parece un poco triste que sea la única opción ofrecida, y ahora le hablo directamente al lector: si escuchas que tu amigo tiene un proyecto artístico con el beatbox, hay que apoyarlo. Las organizaciones nacionales también deberían dar fuerza a los beatboxers que se salen de las batallas. Hay asociaciones que hacen este trabajo, en Francia hay una en concreto que se llama Growl Up que intenta conectar el mundo de la música y el espectáculo con el beatbox para mostrar que no solo se trata de batallas y de mostrar quien es el más fuerte. Es un tema complicado, pero me parece que es importante que no vivas mentalizado única y exclusivamente en la competición.

S.B.- Esta es una pregunta que te tengo que hacer. Has ganado la última 7 to Smoke clasificando así para la próxima GBB, y has confirmado que participarás en la misma. ¿Cómo te planteas este evento una vez ya lo has ganado? ¿Con qué expectativas?
Mi expectativa es ganar. Hay que ir así. A partir de aquí, yo no soy el que escojo si gano o no, tengo que poner todos los “chances” de mi lado pero al final son los jueces los que eligen. Voy a llegar a tope, pero esta vez es diferente, porque ya he ganado la GBB y también porque fue extremadamente estresante. Creía que si ganaba la GBB me sentiría mucho mejor con mi vida, cosa que no es verdad. Si hubiera perdido la GBB hubiera sido triste, pero no define tu vida o tu felicidad. Mi idea es ir muy listo, pero de manera más relajada, siempre serio, pero más relajado, y con más tranquilidad. Por supuesto, esto no significa que no vaya a estar muy serio y batallero.
S.B.- ¿Tienes algún proyecto futuro del que puedas hablarnos?
Sí, claro, justamente me acabo de mudar a París para eso. Voy a empezar a trabajar con música que mezcla beatbox y producción. Lo quería hacer desde hacía mucho tiempo. Por otro lado también canto, quiero cantar más y voy a trabajar sobre esto al mismo tiempo que me preparo para la GBB. Al final los dos van un poquito de la mano. Hay una cosa de la que me gustaría decir más, pero no puedo. Tendré un anuncio potente dentro de nada de una cosa que pasará en julio. Eso puedo decir.
Este año será mucha preparación para la GBB, quiero ser más activo en redes también: hacer más lives, mostrar un poquito más mi entrenamiento y lo que es ser un beatboxer competitivo… es que la gente no sabe cuánto trabajo es. No sé si en España es igual, pero cuando dices que eres beatboxer, la gente tiene una imagen que no es la imagen real de lo que es actualmente el beatbox. El beatbox es una disciplina que requiere mucho trabajo, mucho sudor, que es extremadamente técnico, que es muy apasionante… me gustaría mostrar todo esto.
S.B.- ¿Cómo ha influido el beatbox en tu vida personal? ¿Ha cambiado algo en ti o en la manera en que ves el mundo?
Definitivamente. Ha cambiado toda mi vida. Me ha dado una razón de vivir. Hubo momentos de mi vida muy complicados: mi etapa escolar no fue como deseaba, no me fue muy bien, me ponía muy triste. Por otro lado tampoco fui nunca especialmente bueno en deportes. Nunca había encontrado nada que me valorice como persona. Los profesores siempre me decían que me tenía que esforzar más, siempre tenía este feedback de que yo era un poco mediocre. Entonces cuando encontré el beatbox me di cuenta de que podía ser realmente bueno en algo y me dio un objetivo y una razón para tener confianza en mí.
Ahora creo que estoy mejor en este tema. Mi confianza en mí ya no trata solo del beatbox, ahora estoy bien conmigo mismo, pero ese fue el primer momento en que descubrí que podía hacer algo bien, eso cambia muchas cosas. Por eso recomiendo a todo el mundo que encuentre algo, y no necesariamente hace falta llegar a niveles internacionales como yo, eso toma mucho tiempo, energía y demás; pero puede ser un hobby donde te sientas bien y lo hagas por estar contento. El beatbox cambió todo en mi vida, absolutamente todo.
S.B.- ¿Hay algún mensaje que te gustaría compartir con nuestros lectores? Es tu momento.
R: Sí. Para los beatboxers: no sigas la moda. Para hacer beatbox muchos años debes hacer lo que realmente te guste a tí, eso nunca va a envejecer. No creas en la gente que hace video reacciones, que al 90% dicen cosas no muy pertinentes, es mejor hacerte tu opinión y creer en ella. Por otro lado, entrena al nivel de tus expectativas. Si quieres que el beatbox sea un hobby en tu vida, pues genial, si quieres ser campeón de España, pues practica para ser campeón de España.
Y poquito más, seguid haciendo beatbox y ¡tened un buen día!



